De la cocina fusión a la cocina de autor, una corriente gastronómica de moda

De la cocina fusión a la cocina de autor, una corriente gastronómica de moda

 

Por suerte, ahora mismo, la gastronomía es una tendencia a la que se suma cada vez un mayor número de personas, ávidas por descubrir propuestas exóticas, redefiniciones y versiones de platos tradicionales, así como apuestas de jóvenes talentos sin miedo a explorar en el mundo del sabor y del paladar.

En este punto nos encontramos ahora mismo, aunque para llegar hasta aquí la cocina ha seguido una evolución en las últimas décadas, que no ha hecho sino enriquecer la gastronomía internacional y enseñarnos a valorar, apreciar y saborear culturas muy distintas a las nuestras.

De la nouvelle cuisine a la cocina de autor

Está claro que la cocina de autor, hoy en día, está en boga de todos. Las jóvenes promesas, los nuevos talentos y los chefs más reputados sellan sus propuestas como cocina de autor. Y lo mejor de todo es que podemos degustar sus platos más allá de un restaurante al uso.

Con la cocina de autor han nacido también otros espacios que nos permiten estrechar aun más el vínculo entre el ocio y la gastronomía. Hablamos, por ejemplo, de eventos gastronómicos de comida saludable, como el Mercado de Productores, o la moda de la comida callejera de los food trucks. Esta última se ha especializado y se ha refinado en la última década hasta situarse entre las mejores cocinas de autor.

El camino hasta aquí  ha sido largo y no se entendería sin la nouvelle cuisine francesa y la vuelta de tuerca que la cultura de los años 60 y 70 le dio al concepto del comer y de la gastronomía, en general.

Con la nouvelle cuisine, la cultura francesa se empoderó y apoderó de la gastronomía. El carácter francés se hizo plato en detrimento del propio disfrute del alimento. Este, quizás, es el pero que podemos sacarle a este periodo que  es imposible obviar en cualquier escuela de cocina de prestigio que se precie.

La nouvelle cuisine de  Henry Gault y Christian Millau se liberó del encorsetamiento del clásico restaurante y buscó su propio espacio en una comida que no solo cuidaba más la salud del comensal sino también la presentación. Se pasó, por ejemplo, a primar el diseño y  la originalidad  con ingredientes más exóticos, menos utilizados. Se dijo adiós a las grasas y se hizo hueco a los vegetales y pescados con más presencia que hasta la fecha.

La gastronomía (aunque siempre lo ha sido) se convirtió en un arte, aunque en sentido decorativo con platos adornados de vegetales que luego no se iban a consumir o ingredientes y salsas que añadieran un toque de color, alegría y distinción al plato.

Sin embargo, estos detalles eclipsaron en cierta manera lo más importante a la hora de comer: disfrutar de la gastronomía y aplaudirla por su sabor. Todo lo contrario de lo que ocurrió años después con la cocina fusión, que tiene su origen casualmente en las antípodas francesas: Australia.

Los australianos, fieles siempre a sus orígenes, han llevado a sus mesas los productos frescos y originales de la tierra creando platos sencillos, pero con mucha personalidad. Hasta tal punto es así que, sobre todo, en el Territorio Norte, han ensalzado en los últimos tiempos la comida aborigen.

Por otro lado, su cercanía con la cultura asiática ha permitido abrir las puertas de este país oceánico para recibir todas sus influencias culinarias y fusionarlas con las propias. El resultado ha sido tan extraordinario que la cocina australiana no ha dejado de recoger el guante de otras culturas. En otras palabras, la gastronomía de Australia se nutre de la riqueza de sus propios alimentos y de lo mejor de cada casa, por ejemplo, el aceite mediterráneo de gran calidad o el de cacahuetes de los asiáticos.

Es así como sus platos tradicionales se han customizado y transformado con guiños a culturas de todo el mundo. Y es así también como la corriente de la cocina fusión ha ido tomando cuerpo dando rienda suelta a la imaginación hasta desembocar en la famosa cocina de autor

Las cremositas, de autor

En medio del gran boom de propuestas y tendencias gastronómicas varias, la cocina de autor nos ha permitido abrir un espacio en un plato tan nuestro (aunque sea de origen francés) como aplaudido: las croquetas.

Las cremositas, desde su nacimiento, han ido evolucionando aupadas por el público, las nuevas tendencias, los gustos de los consumidores y las apuestas por ofrecer una reinvención de sabores que nos han permitido crear croquetas de autor.

Algunas ya las conocéis por su presencia en diferentes eventos y ferias. Muy pronto presentaremos novedades y sorpresas con la cremositas de autor de cara a Navidad. Algunas ya las conocéis, como las de rabo de toro al Pedro Ximénez, o las croquetas de autor, por ejemplo, la de gambón rojo o la boletus edulis . Todas las podéis adquirir en la nueva tienda online de las cremositas ¿Te las vas a perder?

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