Los conciertos de la Plaza de Invierno de Matadero amenizan este fin de semana el Mercado de Productores

Los conciertos de la Plaza de Invierno de Matadero amenizan este fin de semana el Mercado de Productores

La Plaza en Invierno

De momento,  los días 25 y 26 de noviembre para despedir el mes e ir preparando la Navidad, las cremositas serán fieles a su cita gastronómica y de ocio con todos vosotros y con el evento de ‘La Plaza en invierno’, cuya programación podéis consultar aquí.

Como en anteriores ocasiones, tanto el sábado como el domingo la entrada será de libre acceso para todo el mundo. Y si el tiempo lo permite, que parece que sí, madrileños y turistas podréis degustar los productos naturales, típicos y autóctonos de la región al aire libre junto a las propuestas musicales y de ocio que amenizarán ambas jornadas en el castizo Matadero de Legazpi.

¿Qué es Mercado de Productores?

Aunque es el último del año en el Matadero, os animamos a desperezaros y aquellos que aún no os habéis acercado o no conocéis el Mercado de Productores de Madrid os invitamos a conocerlo de cerca y, sobre todo, a disfrutarlo. Más allá de una experiencia gastronómica única y 100% auténtica, pasearse por el entorno del antiguo Matadero y Madrid Río os permitirá conocer de cerca los productos autóctonos de la Comunidad de Madrid en un ambiente lúdico y festivo en el que no faltarán las degustaciones croquetiles.

Y es que Las cremositas suman ya algunas ediciones en el Mercado de Productores, que se ha celebrado nada menos que 33 veces. Quienes nos han visitado aconsejan repetir porque, como reza su eslogan, esta cita gastronómica están pensada para “saborear Madrid” de norte a sur y de este a oeste.

Gastronomía saludable y autóctona

Y es que el último fin de semana de cada mes, también tenemos una cita con la alimentación sana y saludable porque todos los productos que podéis adquirir y degustar en el Mercado de Productores son frescos, naturales y tradicionales. Están cultivados o criados en nuestro entorno, un detalle que sorprende a propios y extraños en el centro de una gran capital, como Madrid.

Ya sea a pie, patinando o en bicicleta, los productos locales son los protagonistas por doquier y si el tiempo acompaña y no llueve ni hace frío es posible sentarse al rico solecito para disfrutar de una buena cerveza, un vino y, por supuesto, una auténtica tapa madrileña, por ejemplo, unos croquetones de autor o unas croquetas gourmet de Las Cremositas.

 

Mucho más que un Mercado de Productores

La cita gastronómica con el Mercado de Productores permite a los madrileños y a los turistas conocer toda la oferta agroalimentaria de la Comunidad de Madrid y potenciar, precisamente, este tipo de turismo.

Además, el enclave en el que se celebra, el Matadero de la capital, junto al renovado Madrid Río, abre la puerta a disfrutar de un sábado o un domingo en uno de los nuevos pulmones verdes de la ciudad junto al río Manzanares.

Junto a la amplia oferta gastronómica, los visitantes también podrán ver y adquirir otros productos artesanos madrileños donde prima el concepto de kilómetro cero. En otras palabras, el consumo de cercanía y la relación directa entre productores y compradores ha sumado, cita tras cita, un valor añadido al Mercado de Productores.

A él, y de forma ocasional, se van suman productores de otras comunidades autónomas, enriqueciendo aún más los atributos del kilómetro cero y el compromiso con el consumo solidario y responsable.

Nosotros os esperamos los próximos 25 y 26 de noviembre en el Matadero con el evento ‘La Plaza en Invierno’, ¿os apuntáis? Para aquellos que tengáis tachada esta fecha en el calendario y faltéis a la cita gastronómica del Mercado de Productores, podéis visitar nuestra página web para acceder a vuestras cremositas favoritas en nuestra tienda online.

De la cocina fusión a la cocina de autor, una corriente gastronómica de moda

De la cocina fusión a la cocina de autor, una corriente gastronómica de moda

 

Por suerte, ahora mismo, la gastronomía es una tendencia a la que se suma cada vez un mayor número de personas, ávidas por descubrir propuestas exóticas, redefiniciones y versiones de platos tradicionales, así como apuestas de jóvenes talentos sin miedo a explorar en el mundo del sabor y del paladar.

En este punto nos encontramos ahora mismo, aunque para llegar hasta aquí la cocina ha seguido una evolución en las últimas décadas, que no ha hecho sino enriquecer la gastronomía internacional y enseñarnos a valorar, apreciar y saborear culturas muy distintas a las nuestras.

De la nouvelle cuisine a la cocina de autor

Está claro que la cocina de autor, hoy en día, está en boga de todos. Las jóvenes promesas, los nuevos talentos y los chefs más reputados sellan sus propuestas como cocina de autor. Y lo mejor de todo es que podemos degustar sus platos más allá de un restaurante al uso.

Con la cocina de autor han nacido también otros espacios que nos permiten estrechar aun más el vínculo entre el ocio y la gastronomía. Hablamos, por ejemplo, de eventos gastronómicos de comida saludable, como el Mercado de Productores, o la moda de la comida callejera de los food trucks. Esta última se ha especializado y se ha refinado en la última década hasta situarse entre las mejores cocinas de autor.

El camino hasta aquí  ha sido largo y no se entendería sin la nouvelle cuisine francesa y la vuelta de tuerca que la cultura de los años 60 y 70 le dio al concepto del comer y de la gastronomía, en general.

Con la nouvelle cuisine, la cultura francesa se empoderó y apoderó de la gastronomía. El carácter francés se hizo plato en detrimento del propio disfrute del alimento. Este, quizás, es el pero que podemos sacarle a este periodo que  es imposible obviar en cualquier escuela de cocina de prestigio que se precie.

La nouvelle cuisine de  Henry Gault y Christian Millau se liberó del encorsetamiento del clásico restaurante y buscó su propio espacio en una comida que no solo cuidaba más la salud del comensal sino también la presentación. Se pasó, por ejemplo, a primar el diseño y  la originalidad  con ingredientes más exóticos, menos utilizados. Se dijo adiós a las grasas y se hizo hueco a los vegetales y pescados con más presencia que hasta la fecha.

La gastronomía (aunque siempre lo ha sido) se convirtió en un arte, aunque en sentido decorativo con platos adornados de vegetales que luego no se iban a consumir o ingredientes y salsas que añadieran un toque de color, alegría y distinción al plato.

Sin embargo, estos detalles eclipsaron en cierta manera lo más importante a la hora de comer: disfrutar de la gastronomía y aplaudirla por su sabor. Todo lo contrario de lo que ocurrió años después con la cocina fusión, que tiene su origen casualmente en las antípodas francesas: Australia.

Los australianos, fieles siempre a sus orígenes, han llevado a sus mesas los productos frescos y originales de la tierra creando platos sencillos, pero con mucha personalidad. Hasta tal punto es así que, sobre todo, en el Territorio Norte, han ensalzado en los últimos tiempos la comida aborigen.

Por otro lado, su cercanía con la cultura asiática ha permitido abrir las puertas de este país oceánico para recibir todas sus influencias culinarias y fusionarlas con las propias. El resultado ha sido tan extraordinario que la cocina australiana no ha dejado de recoger el guante de otras culturas. En otras palabras, la gastronomía de Australia se nutre de la riqueza de sus propios alimentos y de lo mejor de cada casa, por ejemplo, el aceite mediterráneo de gran calidad o el de cacahuetes de los asiáticos.

Es así como sus platos tradicionales se han customizado y transformado con guiños a culturas de todo el mundo. Y es así también como la corriente de la cocina fusión ha ido tomando cuerpo dando rienda suelta a la imaginación hasta desembocar en la famosa cocina de autor

Las cremositas, de autor

En medio del gran boom de propuestas y tendencias gastronómicas varias, la cocina de autor nos ha permitido abrir un espacio en un plato tan nuestro (aunque sea de origen francés) como aplaudido: las croquetas.

Las cremositas, desde su nacimiento, han ido evolucionando aupadas por el público, las nuevas tendencias, los gustos de los consumidores y las apuestas por ofrecer una reinvención de sabores que nos han permitido crear croquetas de autor.

Algunas ya las conocéis por su presencia en diferentes eventos y ferias. Muy pronto presentaremos novedades y sorpresas con la cremositas de autor de cara a Navidad. Algunas ya las conocéis, como las de rabo de toro al Pedro Ximénez, o las croquetas de autor, por ejemplo, la de gambón rojo o la boletus edulis . Todas las podéis adquirir en la nueva tienda online de las cremositas ¿Te las vas a perder?

¡Ya podéis hacer vuestros pedidos de cremositas en nuestra tienda online!

¡Ya podéis hacer vuestros pedidos de cremositas en nuestra tienda online!

Las cremositas han crecido durante más de dos años y nuestra familia se ha ido haciendo más y más grande. Nos hemos chupado los dedos con las riquísimas e infalibles cremositas clásicas. Han llegado las más personalizadas, el croquetón de autor, y las más especiales, únicas e inconfundibles croquetas gourmet.

Y, ahora, todos los antojos croquetiles estarán a vuestro alcance, a tan solo un clic para degustar en casa o donde queráis vuestras cremositas favoritas. ¡Hemos puesto en marcha la tienda online pensando en vosotros y haceros más sencillos el acceso y la compra de nuestras ríquisimas croquetas caseras y 100% naturales y ecológicas.

Podéis acceder a nuestra tienda online de manera fácil, a través de la home de la página web de las cremositas. Desde allí, os ofrecemos un amplio menú, que abarca desde las croquetas de autor y gourmet hasta las clásicas. Si seleccionáis vuestros pedidos podéis obtener información gracias a la descripción que acompaña al producto que habéis elegido, pensado para ayudaros en vuestra compra online.

Probablemente, ya conozcáis casi todas las croquetas, sobre todo, si nos habéis acompañado en los últimos eventos, como el Mercado de Productores, en los que hemos ido presentando y ampliando nuestra carta de croquetas de autor y gourmet.

Si echáis un vistazo a la oferta gastronómica croquetil puesta a vuestra disposición en la tienda online, podréis encontrar algunas de las más exitosas, como la de rabo de toro al Pedro Ximénez o las gourmet de gambón o boletus. Ambas son la antesala perfecta de cualquier celebración de postín que celebréis en casa o en la oficina, por ejemplo, un cumpleaños, una despedida o la tan esperada llegada de las fiestas navideñas entre amigos y, por supuesto, en familia.

Para los que más cuidáis y miráis la línea, nuestros fieles seguidores de los sabores 100% ecológicos y naturales, también hemos pensado en vosotros. En la tienda online encontraréis la opción de compra de las croquetas ecológicas elaboradas a base de espinacas y mozzarella o una de nuestras últimas propuestas, la croqueta de pisto.

Los más tradicionales, los amantes del sabor de toda la vida, también tenéis vuestro espacio en la tienda online de las cremositas. En nuestro menú online vais a encontrar las clásicas jamón, pollo o morcilla ibérica. ¿Alguien puede resistirse al sabor de la croqueta de siempre con el inigualable toque personal de las cremositas?

¡No! No se nos ha olvidado aquel o aquella que picotea y no es fiel a un sabor porque no puede decantarse por una sola cremosita. En la tienda online tenéis la opción de adquirir diferentes surtidos variados. Así es imposible fallar y no quedar como un buen anfitrión en vuestra próxima quedada en casa o en vuestra cita croquetil.

Además, sabéis que en nuestro gastroblog encontraréis toda la información adicional del lanzamiento y presentación de cremositas, próximos eventos y todas las noticias relacionadas con el mundo croquetil y la alimentación sana y saludable.

Ya solo nos queda deciros que os esperamos en la tienda online y recordaros que en esta fase de lanzamiento serviremos vuestros pedidos a todo el área comprendida en el interior de la madrileña M-30 por valor igual o superior a 50€.

Bon appetit!

Los productos ecológicos, una tendencia saludable al alza en España

Los productos ecológicos, una tendencia saludable al alza en España

Es una realidad que la alimentación ecológica experimenta un boom en España y es una tendencia imparable a la luz de los últimos datos correspondientes al año 2017, que aún no ha terminado.

Durante estos últimos diez meses, se ha incrementado un 40% la demanda de productos ecológicos respecto a años anteriores. Además, nos situamos a la cabeza de los países europeos con mayor superficie de agricultura ecológica: 1,9 millones de hectáreas, por delante de Italia y Francia, según datos elaborados por IFOAM EU Group.

 

¿Por qué elegir ecológico?

En ocasiones, tendemos a pensar que la elección de una producción y alimentación ecológicas se deben únicamente a una moda pasajera sin detenernos a pensar que, realmente, es positivo para nuestra salud.

Pero más allá de una tendencia, los consumidores valoran cada vez más positivamente saber de dónde procede el producto que van a consumir y el proceso de elaboración que ha seguido hasta llegar al mercado o al plato de su mesa.

El hecho de que, por ejemplo, no contengan aditivos sintéticos ni pesticidas o que no hayan sido genéticamente modificados  es una clara razón de peso para optar por lo ecológico.

Evidentemente es más saludable, pero el aspecto, el color, el sabor y el aroma del producto es también distinto. Es natural. A ojos de un consumidor cualquiera las diferencias saltan a la vista y cuando es el paladar el que toma la decisión final es complicado resistirse a un producto que conserva todas sus propiedades y que, además, es saludable.

Pero, existe otra razón de peso por la que la tendencia ecológica se mantiene en alza en España y a nivel global. Son motivos puramente ideológicos gracias a una conciencia colectiva respetuosa con el entorno y con el medio ambiente.

Los síntomas de agotamiento de diferentes ecosistemas y la vulnerabilidad del entorno empiezan a ser evidentes. Y una forma directa y sencilla de cuidar la naturaleza y de respetar la diversidad animal es la producción ecológica que, también es más fiable porque conlleva asociado un nuevo modelo de relación productor-consumidor más directa, sencilla y de confianza. Este aspecto nos permite saber cómo ha sido elaborado el producto y qué es lo que vamos a comer de primerísima mano.

Asimismo, tendemos a juzgar de mayor calidad el producto ecológico, precisamente, porque no ha pasado por otras manos que la del agricultor, ganadero o productor. Y esta experiencia avala el alimento que vamos a consumir.

Esto no quiere decir que el producto manufacturado pierda calidad. Sin embargo, está sometido a diversos factores que escapan al control y que no nos aseguran que el producto adquirido no haya sido manipulado en exceso.

 

Boom ecológico y sostenible

Por esta razón, han surgido  y siguen apareciendo iniciativas de producción ecológica que vinculan y hacen partícipes a los consumidores. Hablamos de la posibilidad de crear tu propio huerto, por ejemplo, como el proyecto de la Huerta de Montecarmelo o eventos donde la alimentación ecológica es la protagonista, como Big Picnic.

Aquellos son solo dos ejemplos entre una amalgama de iniciativas de venta de productos frescos y saludables en el marco del comercio de proximidad, de productor a consumidor, como La Colmena que dice Sí o Farmidable.

En cualquiera de ellos, el comprador tiene la certeza y la garantía de estar adquiriendo calidad en una amplia lista de productos de su cesta de la compra, como es el caso de las cremositas. Lo mismo ocurre en el Mercado de la Cámara Agraria donde los consumidores se aseguran la adquisición de productos 100% naturales, con denominación de origen y de la mano del productor.

 

Croquetas 100% ecológicas

En la línea de la tendencia de la alimentación saludable, las cremositas también disponene de una oferta gastronómica totalmente ecológica en su carta de productos: son nuestras deliciosas croquetas de pisto natural y las que elaboramos con queso mozzarella y espinacas.

En consonancia con la filosofía de la producción ecológica, el proceso de elaboración es artesanal a base de productos naturales procedentes de la agricultura y ganadería ecológicas. Conforme a los estándares del Reglamento Europeo de la Agricultura Ecológica, se procede también a la elaboración de la crema bechamel y al posterior moldeado y rebozado final de la croqueta.

Es un claro ejemplo de una alimentación saludable en el marco de la producción ecológica, que os invitamos a degustar y disfrutar.

Las ciudades se suman a la tendencia del producto de kilómetro cero

Las ciudades se suman a la tendencia del producto de kilómetro cero

Aunque es más fuerte en países vecinos, como Italia o Francia, la realidad es que en España el producto de kilómetro cero está cada vez más presente en nuestras vidas y nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida y también nuestra forma de consumir y alimentarnos en un mundo que vive acelerado.

La Comisión Europea destacaba ya en un informe de 2013 que los consumidores europeos reclamamos cada vez más “alimentos de calidad, frescos y locales”. Y es que el producto de kilómetro cero, cargado de ventajas y buenos argumentos, ha rescatado, por fortuna, al comercio cercano y la relación de confianza entre el productor y el consumidor, una relación que nunca debió de haberse roto empujada por la globalización.

Madrid con el producto de kilómetro cero

Sin ir más lejos, los madrileños se han puesto a la cabeza de esta tendencia y han rescatado la vieja y sana costumbre de mimar al pequeño comercio y saber, conocer y confiar de nuevo en aquello que compran y consumen.

Proyectos como La Colmena que dice sí o Farmidable son solo dos de los ejemplos de consumo cercano en los que el consumidor conoce los métodos de elaboración de los alimentos que va a adquirir, así como también el origen de los mismos. Hablamos, por tanto, de un producto de confianza y calidad 100%.

Además, yendo más allá, podemos hacer de nuestra conciencia de alimentación saludable un verdadero hobby el cual llevemos a la práctica con iniciativas solidarias y ecológicas como la que nos proponer La huerta de Montecarmelo. Aquí, el vecino de Madrid olvida los avatares de la gran ciudad con la opción de cultivar su propia huerta contribuyendo a una causa solidaria y a ahorrar dinero en la cesta de compra.

Y es que empezamos a notar que no llenamos nuestra cesta de cualquier manera, a lo loco empujados por las prisas y la falta de tiempo. Volvemos a interesarnos por un producto cercano, de confianza y de calidad, que llegue a nuestras manos directamente del productor. De ahí, el notable éxito de afluencia a las últimas ediciones del Mercado de la Cámara Agraria celebradas en Madrid.

Vecinos llegados de diferentes partes de la región degustan productos de denominación de origen, charlan con los productores y llenan el carro de la compra con alimentos ecológicos y frescos, que no han pasado por otras manos que no sea las del vendedor y el consumidor final. Se restablece el nexo de la proximidad y la confianza.

En este contexto, se celebra también el Mercado de Productores, habitualmente en el entorno de El Matadero de Madrid donde, entre todas las propuestas artesanales, se encuentran las cremositas para degustar junto a una amplia oferta de productos autóctonos.

 

Un consumo cargado de ventajas

La vuelta a la cadena corta de consumo está cargada de ventajas y buenos argumentos para seguir confiando en ella y expandiéndola entre aquellos que aún no la conocen.

Ecológicas: con el apoyo a la producción local, evitamos la huella ecológica o de contaminación que supone el traslado de alimentos de largas distancias hasta nuestros supermercados o centros de compra. El transporte internacional supone un impacto ambiental indudable que, de esta forma, estamos reduciendo o evitando. Asimismo, los productos de kilómetro cero se posicionan claramente a favor de la biodiversidad doméstica, lo cual también es un sello de garantía y confianza para el productor final.

Sociales: el tú a tú en la compra local implica establecer un lazo de confianza entre consumidor y productor, que fideliza. Cuando conocemos de dónde viene un producto, cómo ha sido elaborado y verificamos que es 100% natural volvemos a consumirlo. Estamos creando un nuevo modelo de consumo social, justo, solidario y fiable.

Saludables: no cabe duda alguna que los productos locales, que no necesitan ser sometidos a ningún proceso para mantenerlos en condiciones, gozan de unas propiedades de las que carecen los que habitualmente consumimos. El olor, el color y la frescura del producto local saltan a la vista. Frutas, verduras, hortalizas, lácteos son un claro ejemplo de ello.

Económicas: al final toda la cadena resulta beneficiada, porque el pequeño productor local consigue mantener un mínimo de producción proveyendo a una comunidad de compradores que, seguramente, no dejará de crecer. Por su parte, estos consumidores responsables cuentan con la opción de participar activamente en la cadena con algunos proyectos colaborativos donde forman parte de la producción, por ejemplo, con la participación de huertos urbanos.

Tan importante y tan concienciada está la Unión Europea con este nuevo modelo de consumo que a día de hoy tenemos a nuestra disposición etiquetas y certificados que nos informan del origen del producto. Por ejemplo, si son de kilómetro cero cuentan con su propio etiquetado, que nos garantiza que cumple todas las condiciones y contiene los atributos señalados.

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